“Beateness” scripture.
Quien a sí encadenare una alegría
malogrará la vida alada.
Pero quien la alegría besare en su aleteo
vive en el alba de la eternidad
Eternity de William Blake
¿Quién soy?
Hoy he sido un hombre parado otra vez. Hoy he sido una piedra en la mano de un rebelde. Hoy he sido un defensor de un régimen que se cae. Hoy he sido un internauta que quiere cultura gratis. Hoy he sido un artista que quiere dinero a cambio de su arte. Hoy he sido un intermediario enriquecido por el trabajo de de otros. Hoy he sido un empresario quitando tiempo de vida a los trabajadores. Hoy he sido una presidenta de Gobierno que quiere gobernar menos y mandar más. Hoy he sido un profesor idealista desencantado por sus alumnos que pierde sus ideales. Hoy he sido un alumno que comprende una poesía. Hoy he sido un agente cívico paseando por la calle vigilando que nadie fume. Hoy he sido un agente de policía haciendo ver que vigila un mercado de barrio. Hoy he sido un comerciante sin licencia. Hoy he sido músico de una banda de hardcore que no existe. Hoy he sido escritor. Hoy he sido profesor particular de historia. Hoy he sido cinéfilo. Hoy he sido un periodista agredido sobre un tanque de guerra. Hoy he sido un chico que duda si esa chica responderá que sí. Hoy he sido una presentadora de televisión que no podía hacer callar al público. Hoy he sido maestro de ajedrez. Hoy he sido un perro paseando por la calle junto a una persona. Hoy he sido melómano. Hoy he sido el pequeño más grande. Hoy he sido un niño con la rodilla maltrecha que volvía a la escuela. Hoy he sido consumidor. Hoy he sido anti-sistema. Hoy he sido lector. Hoy he sido filósofo. Hoy he sido cantautor. Hoy he desinformado a la gente a través de televisión, los periódicos e internet. Hoy he sido un jubilado que no sabe dónde pasar la mañana. Hoy he sido una madre que bailaba. Hoy he sido un obrero de la construcción que aplanaba un camino. Hoy he sido un amigo y una amiga preocupados por un viaje. Hoy no he sido nadie, hoy he sido todos y en algún momento, he sido yo mismo.
Hoy he sentido la soledad más extraña de las soledades, en este mundo tan lleno de gente. Después de más de treinta años leyendo, escuchando, estudiando, riendo, soñando, llorando, incluso bailando, y en definitiva, viviendo para comprender cómo es y cómo funciona la especie humana de la que formo parte, me he dado cuenta de que sólo puedo conocer a los individuos uno a uno. Y eso no es necesariamente malo, pero me ha hecho sentir solo.
Hoy he visto la Estupidez, , la Ignorancia, la Avaricia, el Engaño, la Apatía del ser humano en cada uno de sus gestos. La soledad, ha invadido mi ser y la rabia ha hervido en mi corazón y mi sangre, porque contra todas esas ideas detestables no podía hacer nada, pues no las podía golpear. No podía parar al internauta o al artista y darles una paliza, porque sencillamente viven empujados por buenas intenciones y por una historia personal cargada de verdad y razón en sí misma. Me han dado ganas de vomitar a las doce y media de la noche, saturado por imágenes de gente que se empeñaba en permanecer ciega, en no ver a los demás, pero sobretodo, ciega porque no se atrevía a mirarse a sí misma. Aquel que no ve su reflejo en los demás está exento de culpa y cualquiera de sus acciones está justificada, incluso las más abyectas. Y ahí nace la ignorancia, no en manos de una persona que no sabe, sino en manos de aquella que no quiere saber. Que no quiere comprender pues cree que no lo necesita. Yo, ingenuo, quiero comprender a todos y cada uno de vosotros en vuestra más absoluta grandeza, tristeza, miseria o felicidad y por eso me he sentido solo. No importa demasiado, quizá, sólo ha sido un sentimiento pasajero.
Pero en el momento de mayor oscuridad, la complejidad aparente de la sociedad se ha fragmentado y ha aparecido una belleza simplista y simplificadora. No es el destino. No es Dios. No es el Diablo. Nada de eso debe preocuparnos. El dinero no importa - sólo en la medida de su maldad- tampoco importan la Estupidez, , la Ignorancia, la Avaricia, el Engaño, la Apatía del ser humano en cada uno de sus gestos. Contra todo eso podemos oponer nuestra voluntad. Pues es una batalla que la libra cada uno de nosotros contra sí mismo. Y cada uno de nosotros puede resultar vencedor y ganar su propia libertad.
La vida es el sabor de la fruta, la iluminación de una luz led, una palabra bien escrita sobre el papel, una caricia de un ser querido, las piernas entrecruzadas de los amantes, los niños jugando, el apretón de manos de un amigo, la melodía de una canción, los fuegos artificiales en las noches estrelladas de verano, la nieve, la chimenea que arde en invierno. No os preocupéis por si esas cosas están ahí o no, sólo tenéis que observarlas y sentirlas. Dejad que los pensamientos y los sentimientos que invaden nuestros sentidos se queden allí un instante y luego dejadlos marchar con alas de alegría. Retened sólo el conocimiento que os otorgan vuestras vivencias el tiempo suficiente que os requiera comprender que la vida sólo es superarse a sí mismo una y otra vez. Es decir, toda una vida. O tan sólo un suspiro. Aprended y desaprended continuamente tantas veces como haga falta. Pensad pensamientos que corren por ahí y dejadlos marchar. Sed buenos siendo invisibles. Sed invisibles siendo buenos.
Nota: el término "Beateness" parece ser inexistente en lengua inglesa. Sin embargo, no es una invención original mía, se trata de una palabra generada por un código alfa-númerico de comprobación de usuario en una web. He sido un oportunista.
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